El Origen. La nada.
El universo. El Todo.
El viaje. La conciencia experimentando la existencia.
La vida es un gran viaje que se mueve a lo largo de una serie de ilusiones, donde cada uno de nosotros juega el juego de Ser lo que quieres ser, o a veces, lo que no quieres ser.
Cada día que me despierto, y soy consciente de mi viaje, elijo creer que todo es Amor, que todos estamos conectados, y que detrás de todo hay un maravilloso plan. Yo lo llamo tener fe.
No siempre es fácil verlo así, sobre todo en los momentos de aparente tristeza, soledad y aflicción, pero es precisamente en esos momentos cuando más se necesita despertar a esa verdad, si crees que está ahí para ti.
Pues la fe funciona como un músculo, que cuando se entrena persistentemente, cada vez es más fácil de usar, y te permite hacer cosas más y más sorprendentes.
Y hay una cosa muy sencilla que puedes hacer cada día, sólo con la fe. Y es permitir que la vida te ponga delante las oportunidades de servir a los demás con tu amor, y de aprender aquello que tu corazón desea aprender.
Requiere una cierta práctica, sí, y tal vez seas alguien experimentado, y puedas permitir que la vida te muestre cuál es el camino que te va a llevar a vivir tu mayor versión, o puedes tener dudas en el camino, y necesitar recordatorios, como muchas veces me sucede a mí.
Pero lo importante es tener bien enfocada tu intención, pues cuando sabes que lo que deseas es servir y crecer, desde el amor, todo se convierte en una ayuda del cielo en tu camino.
Te deseo una semana maravillosa, llena de Amor, Plenitud y Sabiduría.
Un afectuoso saludo,
Manuel Requena