¿En qué situaciones de tu vida te sientes presionad@ a actuar para que otros estén bien?

Hoy quiero ofrecerte un fragmento de mi libro “Aprende a interpretar con amor los mensajes de tu cuerpo” donde te explico lo que para mí significa cuando una persona tiene problemas de hipertensión o tensión alta, y lo que puedes hacer para resolverlo, usando mi técnica ATS (Acción Transformadora desde el Síntoma) de 5 pasos.

Si deseas profundizar más, en el siguiente enlace puedes conseguir mi libro y acceder a mis servicios, por si necesitas una ayuda más personalizada:

https://losmensajesdetucuerpo.com/servicios/

¡Un abrazo fuerte!

HIPERTENSIÓN (o tensión alta)

Este significado se refiere a una presión arterial por encima de lo normal para cada persona, que aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y renales.

1. SIGNIFICADO:

Lo más importante:

Si tienes la presión alta, significa que te presionas demasiado para asegurar la felicidad de otras personas, en detrimento de tu propia alegría, causándote mucha tensión emocional innecesaria.

Puedes consultar también el significado de: CIRCULACIÓN (Problemas).

Tu verdadero deseo:

Deseas relajarte, ser más libre y hacer solo lo que te apetece, tomándote la vida menos en serio y confiando en que los demás estarán bien si les dejas vivir su vida en libertad.

Significado en detalle:

La tensión alta la suelen padecer personas que viven bajo mucho estrés, y si persiste puede llevar a otros síntomas como problemas del corazón, del cerebro, problemas oculares y de riñones. Es habitual también que esté asociada con la diabetes.

El hecho de que pueda provocar otros síntomas significa que es un  indicador inicial de otros mensajes del cuerpo, como la falta de amor por uno mismo (el corazón), la falta de apreciación de uno mismo por lo que es (el cerebro), la dificultad para ver con alegría el mundo (los ojos) y la dificultad para gestionar y discernir bien las emociones positivas y negativas (los riñones).

Si tienes la tensión alta, puede que tengas cualquiera de esos indicadores; y, si además tienes diabetes, te cuesta mucho recibir cariño de otras personas, aunque es lo que más deseas. Es probable que dramatices demasiado ciertas situaciones de tu vida y que creas que debes esforzarte continuamente para hacer felices a los demás, porque crees que sucederá algo demasiado malo si no lo consigues.

Te cuesta vivir en el presente y disfrutar de la vida con un ritmo relajado, y piensas que, si te estresas, lograrás hacer más por los demás.

El principal mensaje de la hipertensión es que dejes de esforzarte tanto por hacer felices a los demás, y que empieces a cuidar más de tus propios ritmos y necesidades, antes de que otro problema más grave te obligue a hacerlo.

Entiende que no has venido a este mundo a responsabilizarte de nadie, sino a compartir aquello que tienes con alegría y amor, sin presiones, de forma natural y espontánea.

Atrévete a sanar tus heridas emocionales, para que puedas sentir más, sin que ello te obligue a actuar siempre para evitar dolor y sufrimiento a otras personas, y sé feliz de forma sencilla, aceptando que la vida a veces tiene emociones negativas, y que eso es bueno para crecer.

Permítete relajarte más, darte placeres cotidianos, y deja que los demás aprendan a cuidarse por sí mismos, pues, cuando estés llen@ de amor por ti, podrás ayudarles mucho mejor de lo que piensas.

Descubre las creencias que te impiden vivir de una forma relajada, alegre y placentera por ocuparte mucho de los demás.

2. INVESTIGACIÓN:

Viaja con tu mente al momento en que apareció el síntoma, ayúdate de las preguntas generales (p. 73) y añade las siguientes:

  • ¿En qué situaciones de tu vida te sientes presionad@ a actuar para que otros estén bien, desde poco antes de que empezara el síntoma?
  • ¿Qué sucedió en tu vida que te hizo creer que debías ocuparte de todos los demás y negar tus propias necesidades?
  • ¿Por qué crees que debes tomarte muy en serio la vida y, debido a eso, te obligas a esforzarte más y más cada día?
  • ¿Qué heridas antiguas se activaron poco antes de la aparición del problema y, para evitar afrontar tus emociones, te presionas para seguir adelante?

3. CREENCIAS (erróneas):

Busca las creencias limitantes (normalmente inconscientes) con las que más te identificas, o encuentra en ti algunas similares:

  • “Debo esforzarme para que mis seres queridos estén bien porque me da miedo que sufran lo que yo he sufrido, y es mi responsabilidad evitárselo”.
  • “Debo preocuparme siempre por los demás porque, si no están bien, sufro demasiado por ellos”.
  • “Aunque no cuide de mí, no importa, los demás son más importantes que yo, y debo ocuparme de que estén bien”.
  • “La vida tiene mucho dolor y sufrimiento y no sé cómo gestionarlo, así que me dedico a ayudar a otros, esperando que el mundo mejore”.
  • “Me cuesta afrontar mi propio dolor, y no tengo tiempo para disfrutar de la vida, prefiero ocuparme de salvar a los demás”.
  • “La vida debería ser perfecta, sin dolor ni sufrimiento, así que debo esforzarme para ir mejorando las cosas para los demás, aunque mi vida sea un poco monótona y aburrida, sin gracia, sin sal”.

4. MENSAJES:

Para cambiar tus creencias puedes usar las siguientes afirmacio-nes, y te invito a crear las tuyas usando el método general (p. 82):

  • “Me permito relajarme más en mi día a día, ir más despacio y disfrutar del presente y de las pequeñas alegrías y placeres de la vida”.
  • “Me permito ponerle un poco de sal a la vida, y disfrutar más cada día de mi tiempo y de mi propio amor”.
  • “Elijo dejar libres a mis seres queridos, y confío en que sabrán estar bien aunque haga menos cosas por ellos, confío en el Creador”.
  • “Me permito afrontar mis miedos y las heridas emocionales de mi infancia, llorando más para liberarme y pidiendo ayuda. Aprendo a darme la alegría y el amor que necesito yo mism@”.
  • “Elijo abrazar a mi niñ@ interior con amor y compasión, dándome la alegría que necesito y la paz que merezco, y así podré compartir mi paz con otras personas”.
  • “Yo solo soy responsable de mi propia felicidad, y los demás son almas sabias y poderosas, con capacidad para elegir y aprender de sus decisiones como lo soy yo”.
  • “Elijo tomarme la vida con más alegría y humor, sonreír más, descansar más y cuidar de mi niñ@ interior siempre”.
  • “La vida tiene momentos malos y buenos, y eso está bien para crecer y aprender más del amor; acepto la vida tal y como es, y busco mis sueños y deseos con alegría”.
  • “Me permito parar y observar con mi mente tranquila aquello que me rodea, y disfruto del silencio, de la meditación y del relax cada día”.

5. ACCIONES:

  • Repite los mensajes de tu cuerpo todos los días.
  • Reserva un tiempo cada día para meditar, disfrutar de lo que más te gusta, de la naturaleza, de un paisaje, de todo lo que te dé alegría.
  • Trata de parar tus actividades poco a poco, y ve decidiendo las que realmente te gustan y las que no. Ve desprendiéndote de las que no disfrutas tanto, y encuentra nuevas cosas que te den alegría.
  • Habla con las personas a las que dedicas tanto tiempo y energía, y a las que temes decepcionar o que sufran, y diles que a partir de ahora vas a dedicar más tiempo y atención a tu propio bienestar y que confías en que lo entiendan, aceptando su reacción sea cual sea.
  • Investiga más posibles mensajes y… ¡ámate!

Relájate y confía en que los demás estarán bien

Espero que te haya servido de ayuda, puedes encontrar más información sobre cómo te habla tu alma en la web, y otros síntomas en MI LIBRO.

Te mando un abrazo muy fuerte,

Manuel

Manuel Requena
Manuel Requena